Tres generaciones cocinando lo de siempre en el mismo rincón de Malasaña. Producto de mercado, recetas que no se tocan y una brasa que no se apaga en todo el día.
El Candelabro nació en el salón de una familia manchega que no concebía cocinar de otra forma que con tiempo, fuego lento y materia prima de confianza.
Hoy la cocina la lleva Marta Quintana, nieta de los fundadores, con las mismas recetas y la misma obsesión por el producto. Nada de cocina de moda. Solo buena cocina.
Mesas de madera, luz cálida y la barra de siempre. Un sitio para quedarse, no para pasar.
Confirmación al instante. Las noches de fin de semana se llenan con días de antelación.
Llevamos viniendo diez años y nunca nos ha fallado. El arroz a banda es el mejor que he probado en Madrid.
Antes de venir